Hacer de la necesidad una virtud

Lunes, 8 junio 2009

 

El viernes estuve viendo Coco, De La Rebeldia A La Leyenda De Chanel, o Coco Avant Chanel, que es mucho más corto, con vuestro permiso. La verdad es que, como muchos, he tenido un fin de semana de lo más chanelero, entre la película del cine y la serie para televisión que emitieron el sábado en la 1. Parece increíble como una misma historia puede dar dos impresiones tan distintas dependiendo de dónde la veas. Supongo que los veinte millones de euros de la primera influyen mucho en la calidad del producto.

coco avant chanel 1

Coco Avant Chanel es cita obligatoria para todos los que amen la moda. Hubo una frase que me rondó la cabeza durante toda la película Hacer de la necesidad una virtud.

Gabrielle Chanel comienza a coser porque no tiene más remedio, porque es lo que le enseñan en el orfanato y porque es el único modo de sacar dinero para su otra pasión: cantar. No se plantea dedicarse a ello a tiempo completo. Ella es una costurera coyuntural. Y cuando su situación económica es más holgada, comienza a coser para tener el vestuario que desea, huyendo de los vestidos encorsetados y recargados que lucían las mujeres de la época. Como lo que ella desea no lo encuentra en las tiendas, lo crea ella misma. Y tanto al principio como posteriormente, hace de la necesidad una virtud. Porque tiene ese toque, esa chispa, que le hace creadora, más allá de costurera.

coco avant chanel 4

Para una persona como yo, criada entre hilos, agujas, telas y burdas, es muy fácil discernir la necesidad del arte. Muchas mujeres de la generación de mi madre cogían el burda, copiaban los diseños que se acomodaban a lo que iban buscando, y se hacían el vestido o la falda o la camisa vista en el papel. Simplemente pasaban a tela el patrón. Pero había otras que daban un paso más allá. Mujeres que pensaban “necesito una prenda que cubra esta determinada necesidad” y aunque no la encontraran, la creaban. Eso es lo que hace Chanel, y eso es lo que hace grandes a los grandes. El ir un paso más allá.

coco avant chanel 5

De modo que para mí, lo más emocionante de la película, más allá de la intrahistoria, de sus amoríos y desgracias, es verle manejar las telas, las prendas. Me parece sin duda lo mejor de la película.

Coco Chanel luchó durante toda su vida por hacer prendas que resultaran útiles a la mujer, más allá de su belleza. Cuando volvió a diseñar tras la Segunda Guerra Mundial, el New Look le había ganado terreno, pero ella siguió luchando contra la incomodidad a toda costa. Ayer leí en el País Semanal un reportaje sobre Diane Von Furstenberg y me encantó la frase que le dijo  Christian Lacroix “Las mujeres hacéis ropa para la mujer, los hombres, disfraces” (perdón, si la cita no es exacta, estoy escribiendo de memorieta). Y creo que es cierto. En el fondo, toda diseñadora buscará en la prenda que sea ponible, el hombre busca la fantasía.

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¿Qué es mejor? Podríamos hacer un debate eterno sobre este tema. Mientras, yo me alegro de que existan ambas cosas. Y vosotros ¿a qué esperáis a ver Coco avant Chanel? Si amáis la moda como yo, no os arrepentiréis.


Cosas para sonreir

Lunes, 6 abril 2009

1. Que la fecha de estreno de Sexo En Nueva York, la secuela ya esté fijada. En concreto el 28 de Mayo de 2010. Se rodará en Londres y, sí ya sé que queda una eternidad, pero sólo saber que finalmente volveré a verlas en acción, me hace feliz.

 

Sex_and_the_city_movie

 

2. Que con un poco de estilo, hasta la ropa económica puede ser elegante. Imágenes como la de Kate Moss en Nueva York, en la apertura de la nueva tienda de Topshop, en la que se codeó con lo más granado de la Gran Manzana, todas ellas con vestidos carísimos y Kate, más bonita que ninguna con sus vestidillos de Topshop, o de Michelle Obama con un vestido de H&M de no más de treinta euros, me hacen ver que la moda está ahora más al alcance de cualquiera y comprobar, una vez más, que el estilo no es cuestión de ceros en la cuenta, sino echarle un poco de imaginación.

 

kate moss en NY

¡El primero y el tercero me encantan!

 

             michelleobamahm

¡Yo juraría que este vestido lo he visto!

3. Que por fin, este sábado, he podido tener una buena sesión de cine. Llevo un retraso imperdonable en lo que a películas de estreno se refiere, así que soy feliz viendo Slumdog Millonaire, que por otro lado, es una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. Te deja una sonrisa en la cara, lo que parece imposible con la temática que maneja. Eso sí, no es apta para aquellos que, como yo, son de mente débil y cualquier canción pegadiza se les engancha y ya no pueden dejar de tararear. La canción de la última escena es mortal. Aún hoy sigo con ella.

 

slumdog millionaire

 

4. Que he hecho una limpieza profunda en mi armario. Creo que ya lo he dicho alguna vez, pero me encanta colocar mi armario (un día le voy a dedicar un post a todo mi proceso, aún a riesgo de quedar totalmente de atar). Sacar la ropa, colocarla, volverla a poner en el armario… y tirar todo lo que no me gusta o llevo un siglo sin ponerme. Por fin el sábado me compré los vaqueros, de Hugo Boss, y también cayeron otros negros de Zadig & Voltaire y un vestido de Pepe Jeans. Todo en Las Rozas Village (por cierto, lo del descuento de diez euros por tus viejos vaqueros fue el mayor timo al que me han sometido en años, finalmente no valía para casi ningún modelo. Una estafa total).

El caso es que, tras ordenar y colocar las cosas nuevas, he llegado a la conclusión de que, hasta que no llegue el verano no me voy a comprar nada más. Espero cumplir mi palabra hasta las rebajas de Julio, con la salvedad de la colección de Mathew Williamson para H&M, en la que seguro que caeré. Y no me refiero a la primera colección, ésa de la que ya he visto precios escandalosos y por la que no pienso ni acercarme, sino la segunda, la de las masas. Claro que tengo que ver yo con estos ojitos que se tiene que tragar la tierra que en el cutre H&M de mi barrio traen esa colección. Y lo dudo bastante.

       hm-matthew-williamson

Me muero por este conjunto pero va a ser que no

5. Me tomo las vacaciones de Semana Santa. No, no me voy a ningún sitio, qué más quisiera yo, pero voy a intentar hacer cosas que tengo aparcadas desde hace tiempo, como leer el libro que empecé y no he continuado, escribir más que nunca, pasear… y sobre todo, relajarme. Partiendo del hecho de que yo nunca me relajo, espero conseguirlo aunque sea un poco.

¡Feliz semana!

Fotos: Trendencias, Compradicción, Fabsugar, Chillpilgrim


Cine con palomitas: Descalzos por el Parque

Jueves, 29 enero 2009

 

barefootinthepark1

Como soy más pesada que un tanque en un párpado, toooda la blogofera ya se ha enterado de que he estado convaleciente. Y es que, si quieres que te mimen, nada como llorar un poquito. Eso sí, agradezco infinito (no sé cómo expresarlo para que no suene a cumplido, sino a una realidad como un templo) todas las muestras de afecto de los que se han pasado por aquí. Sois los mejores, de veras.

El caso, es que poco se puede hacer cuando una está en situación de K.O. técnico, y no puede hacer más que arropijarse y tiritar como una descosida. Básicamente, sentarse frente al televisor y repasar todas aquellas series y películas que, por circunstancias de la vida, no se pueden ver más que en estos casos.

Ya he confesado otras veces que soy una radical cinéfilamente hablando: oscilo entre el terror y el pastel. Y claro, el cuerpo no estaba para terror precisamente, así que el pastel era lo único que quedaba.

Y decidí recuperar el que, para mí es el clásico de entre los clásicos del pastel: Descalzos por el Parque. Sí, ya sé que hay otras mucho más prestigiosas, pero sinceramente, si quieres pasar un rato sin pensar, nada más que sentarte y reir, ésta es tu película.

Protagonizada por un guapérrimo Robert Redford y una post-adolescente Jane Fonda, la historia no puede ser más simple: dos recién casados alquilan un apartamento para iniciar su vida en común. El apartamento, como no puede ser de otro modo en una comedia, es pequeño, frío y encima está en un quinto piso sin ascensor. Además, el vecindario es cuánto menos, curioso. Ellos son polos totalmente opuestos: Corie (Fonda) es una amante de la diversión y con cierta tendencia a la tragedia, Paul (Redford) es todo lo contrario, un hombre serio y formal al que las locuras de su mujer le superan.

Sin embargo, son los secundarios los que se llevan la palma: el vecino Velasco, la madre de ella y el operador de teléfonos, tienen los mejores diálogos.

Jane Fonda, vestida tan de la época, es una fuente continua de inspiración estilística:

 

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Con su abriguito rosa a juego con el vestido del mismo color…

 

30 p.m. at the Academy Theater at Lighthouse International in New York City. Robert Redford and Jane Fonda, pictured here, star as newlyweds Paul and Corie Bratter.

Con su mini-trench y su corto vestido con bota alta…

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O con su abrigo de mangas tres cuartos y corte capeado…

 

Todo lo que lleva es una auténtica delicia y cien por cien actual. Esto sí es revival, pero del bueno.

Si necesitáis un rato de alegría sin más pretensión, esta es vuestra película.

Eso sí, os pasaréis el resto del día canturreando la cancioncilla del inicio. La que avisa no es traidora.


Pasteles

Lunes, 12 enero 2009

 

Tenía dos posts medio pensados. Uno puramente de temas de moda y éste. Será que el fin de semana ha sido más raro que un perro verde, con este tiempo tan sumamente extraño, al menos para el lugar en el que yo vivo y un estado de ánimo acorde al tiempo, supongo, pero al final, escribo algo más personal. Es un aviso para todo aquel que pase de mis paranoias, esto es contenido spoiler, así que, como la que avisa no es traidora, pues yo aviso, que un poco loca, quizás, pero traidora no me creo.

Ya he contado alguna vez que además de ser una enamorada de todos los temas relacionados con la moda, tengo otra pasión, el cine. Durante años, he sido asidua visitante de cineclubs, los Alphaville, los Ideal, y también de todos los cines de todos los centros comerciales del mundo mundial.  He estado varios años de mi vida yendo al cine, no sólo una, sino varias veces por semana. Además, mi insomnio eterno, me hacían gran seguidora de las películas de la una de la madrugada en la dos, que entonces era la segunda cadena, fíjate tú, y que fueron como un curso acelerado de cine de todas las especies.  Aunque esa época terminara pasando, sí sigo teniendo en el cine una válvula de escape bastante útil para mí.

La película elegida, como en tantas otras cosas, depende del estado de ánimo. Al fin y al cabo, se trata de pasar un buen rato. así que, en la medida de lo posible, huyo del drama puro y duro y visito otros géneros que me son más afines.

Como ya he dicho otras veces, uno de mis géneros favoritos es el terror. No conozco demasiadas chicas a las que les apasione, así que seré un poco rara, pero a mí me encanta, me divierte y me relaja ver cine de terror. Es raro, pero es así.

 

resplandor

Dani, por Dios, sal de ese pasillo…

Sin embargo, no sé si será porque tengo el ala un poco tocada pero llevo varios días en los que no me apetece demasiado darme sustos a mansalva y descargar adrenalina de golpe. Me ha dado por el pastel puro y duro.

Pastel son esas películas pegajosas y dulces como miel, de mucho amor y mucho qué bonito todo, en las que, aunque haya sufrimiento de por medio, triunfa el AMOL. Como ya ha quedado claro otras veces, soy una chica muy ordenada, y tengo mi propio cajón para este tipo de películas. Son como ese hombro mullido al que recurrir en casos de emergencia.

El caso es que ese cajón estaba más o menos cerrado, llevaba siglos sin ver ninguna de sus películas, cuando el otro día, haciendo zapping, pillé ya empezada en la tele Love Actually. Y se desató la caja de los truenos, se abrió la caja de Pandora, y comenzó mi acabose de pastel sin fin.

        Love actually

Veredicto: culpable

He entrado en una espiral de la que no puedo salir. Cada noche, en la tranquilidad de la soledad, me busco un pastel y me fustigo sin piedad. Si son inglesas me gustan más y si sale Hugh Grant, entonces entro en éxtasis.

 

         hugh_grant

¡Qué buenos ratos hemos pasado juntos!

No busco en ellas calidad, sólo resultados. Si consiguen su objetivo, hacerme llorar de emoción y exclamar ¡Qué bonito es todo! me voy a la cama la mar de satisfecha.

            Four-Weddings-Hugh-Grant_l

¡Un paraguas para estos dos!

 

Y ya tengo elegida la siguiente….

 

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“Sólo soy una chica, enfrente de un chico, pidiéndole que la quieran” ayss, que me muero….

 

¿Alguien se apunta? Yo pongo la película, vosotros las palomitas


Bigotillo fashion

Miércoles, 3 diciembre 2008

 

No sé qué ocurre últimamente, que veo hombres guapos con bigote por todos lados.

Veo a éste:

bigotillo 1

 

Y después veo a éste:

bigotillo george2

Y yo pienso ¿estarán los bigotillos de moda?

¿Será el bigote la nueva prenda it para todo hombre moderno que se precie de serlo?

Sí, en ambos casos se trata de exigencias del guión, pero ¿creará tendencia?

No soy yo nada pro-pelos por la cara. No me van, pero es que a ciertos hombres, cualquier adorno, aunque aparentemente no sea favorecedor, les hace interesantes. Quizás nos ha llegado el momento a las mujeres de dejar de tener barbilampiños a nuestro lado y a que, ese pelillo que se situó durante años sobre el labio superior de nuestros antepasados, también lo esté en la cara de los chicos que tenemos cerca.

Al menos, les supondría un cambio de look bastante económico, sólo hay que dejar pasar el tiempo y sale solo. Y eso, en los tiempos de crisis que nos avecina, no está nada mal.

¿Habrá que mirar hacia atrás para ver el futuro?

Será que la sombra de Clark es alargada….

 

bigotillo clark gable

 

Seguiremos informando.


Una película que apetece ver

Miércoles, 19 noviembre 2008

 

Aunque aún queda más de un mes para que Australia de Baz Luhrmann llegue a nuestros cines, yo ya tengo unas ganas inmensas de verla.

*Y no sólo por estar dirigida por uno de los directores más interesantes de los últimos tiempos, que, puede gustarte o no, pero al que hay que reconocerle su “distinta” visión del mundo.

*No sólo por ver a Nicole Kidman, que será la mujer más botoxada y fría del mundo, pero que es una estupenda actriz.

*No sólo por ver a Hugh Lobezno Jackman, que además de buen actor, alegra la vista a cualquiera.

*No sólo porque nos muestre una visión de Autralia totalmente distinta a la que hemos visto hasta ahora.

*No sólo porque los zapatos estén diseñador por Salvatore Ferragamo.

*No sólo por la historia de amor de los personajes.

Quiero verla por esto:

 

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Para mí, todas estas imágenes son suficientes para morirme de impaciencia por ver esta película.

Lástima que aún quede más de un mes.


El ciclo de Roger

Miércoles, 29 octubre 2008

 

Cuando ví la película Sexo en Nueva York, aparte de quedarme literalmente loca con todos los modelitos que las cuatro protagonistas lucían y llegar a la conclusión de que Carrie realmente necesitaba el vestidor que Big le promete, pude observar que ciertas prendas, especialmente complementos, se repetían en varias escenas, supongo que con la intención de dar credibilidad a lo que parece ciencia ficción, y es que alguien pueda tener tantísima ropa y ser capaz de llegar a fin de mes.

El caso es que, entre los complementos más repetidos estaba un cinturón vintage que pertenecía al propio fondo de armario de Patricia Field, la estilista de la película. Era un cinturón negro, con tachuelas y que parecía ser el summum la versatilidad: lo mismo iba con un abrigo de pieles que con un vestido de flores. El cinturón fue bautizado con el nombre de Roger y es el que Carrie luce en esta foto:

 

Roger 2 carrie

 

Cuando salí de la película, lo primero que pensé es que tenía que hacerme con un cinturón que fuera tan versátil como ése, y si podía ser parecido, mucho mejor.

Y parece que este pensamiento pasó por la mente de varios cientos de mujeres, y Patricia Field, que como diría Di, es una estilista muy lista, aprovechó el tirón y lo puso de venta en su página web, al módico precio de 120$. Y la jugada le salió genial, porque actualmente aún está agotado.

Algunos meses más tarde, Blanco y Zara, que también tienen unos diseñadores muy listos (y muy copiones, todo hay que decirlo), decidieron incorporar su versión de los hechos a su colección. En este caso, al menos Blanco, por el módico precio de 9.95 €, que parece que no, pero supone un ahorro respecto al de Patricia, que será muy bueno, y todo lo que quieras, pero no deja de ser un capricho abocado a terminar pasando de moda más pronto que tarde.

De aquí a ver miles de cinturones Roger caminando a la cintura de todas las adolescentes españoles, hay un paso. El ciclo de la moda nace y muere en la calle, al menos, esa parece ser la teoría. Los diseñadores toman ideas de los trendsetters, la aplican a su propia visión y la muestran en pasarela, los más pudientes se hacen con estos diseños, que no dejan de ser la copia lujosa de lo que ya llevan los más modernos de las ciudades; las tiendas de moda low cost versionan las versiones del diseñador y en cuanto está de nuevo en la calle, muere de éxito.

Pero parece que Roger no está dispuesto a ser olvidado con tanta facilidad y va a luchar hasta el final. Por algo es un veterano.

Nuevamente, ha aparecido en la cintura de una famosa. En este caso, en la de Lauren Conrad en su aparición en el show de David Letterman:

 

roger lauren_conrad

 

¿Volverá a girar la rueda de la moda tras este salto? ¿Es una prenda que puedes encontrar en una tienda low cost lo más de lo más, aunque todo el mundo tenga acceso libre a ella? Y sobre todo ¿Será el suyo de Patricia Field o de Zara?

Yo, por si acaso, ya tengo mi propia copia. La de Blanco, de diez euros, que no está la situación para derrochar. Y pienso ponérmela, por supuesto.


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