De censuras varias

Jueves, 16 octubre 2008

 

A estas alturas de la película no cuento nada nuevo al dar la noticia de la censura del cartel de Diario de una ninfómana por parte del Ayuntamiento de Madrid y la Cope. El cartel de la polémica es éste:

 

                     Diario de una ninfómana

Como de momento este blog no está censurado puedo exibirlo

 

La verdad es que la película no me llama especialmente la atención. Tampoco me la llamó la novela, ni su autora, que todo hay que decirlo, me parece pelín marisabidilla y  una listilla del tres al cuarto. Lo que me llama la atención es el hecho de que a estas alturas del siglo, y con todo lo que llevamos visto, algo así sea digno de atención, y más aún, de prohibición por parte de la Administración y la Prensa, al nivel que sea.

Cuenta el director de la película que ofreció cortar la imagen e incluso eliminarla por completo, pero no fue suficiente. Lo escandaloso era la palabra ninfómana y la protección que se pretendía salvaguardar era la de los niños. Y yo me pregunto: ¿Cuántos niños conocen el significado de la palabra ninfómana?  ¿A qué edad se conoce el significado de esa palabra?

A lo largo de los años, hemos visto estrenar películas y novelas con la palabra como Puta, coño, teta, huevos y demás lindezas en sus títulos. Que yo recuerde, desde que finalizó la dictadura, nunca había ocurrido esto. Y la verdad es que no lo entiendo.

Por otro lado, jamás el director y la productora se han visto en otra como ésta. Nunca una publicidad es  tan gratuita y consigue tan buenos resultados como la que resulta de una buena polémica. El director se está recorriendo todas las televisiones y radios, está contando su versión de los hechos y está consiguiendo que se hable de su obra en prime time y en todos los informativos, cuando de no haber sucedido el hecho, no hubiera pasado de nota de prensa minúscula sin más. Y eso, en los tiempos que corren, termina siendo todo un lujo.

Además, la censura consigue el efecto contrario, es decir que los enemigos del censor, que evidentemente los tiene, como todo político, le darán más publicidad aún a la situación. Por el momento, la Comunidad de Madrid ya se ha desmarcado y ha dicho que no tiene ningún problema ni con el cartel ni con el título. Al final, el censor se queda solo y con cara de tonto.

La misma semana me entero de que la publicidad de Eva Mendes para Calvin Klein, en concreto, su anuncio de ropa interior, ha sido censurado en las televisiones de Estados Unidos por ser considerado “demasiado picante” .

 

                 Eva_Mendes.calvin klein 

                       Eva, muy sorprendida por la noticia

 

Particularmente, no lo veo distinto a otros de la marca, debe ser que tengo el ojo hecho a este tipo de publicidad. Calvin Klein, que está ya muy habituado a este tipo de reacción, supongo que en el fondo, también estará encantado.

 

Ante tanta censura, no puedo evitar preguntarme

¿Realmente consigue los propósitos que pretende?

¿Termina siendo peor el remedio que la enfermedad, la publicidad obtenida gracias a la censura que el haberlo dejado correr?

¿El escándalo realmente compensa?

 

A mí, particularmente no me gusta nada que se censure nada. Y siempre preferiré un anuncio de una chica con poca ropa a una noticia violenta emitida en el informativo nocturno, en horario de máxima audiencia y sin aviso previo. Pero parece que eso sólo me escandaliza a mí.

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Un buen sábado

Martes, 30 septiembre 2008

 

Ante todo, siento la tardanza. Este post debía haber ido ayer lunes, pero causas ajenas a mi mismidad lo han hecho imposible. Ayer no fue un bien día para mí, más bien, todo lo contrario, es por eso que prefiero recordar el fin de semana, que fue mucho mejor y así quedarme con buen sabor de boca.

Animada por alterego, y su post sobre Vicky Cristina Barcelona, decidí cambiar mis planes del sábado e ir a ver la película. Y la verdad, ya que una decide cambiar los planes, los cambia del todo. Nada de sólo cine, sino comida, tiendas, cafés y después de todo, finalmente, el cine.

Así pues, fuimos pronto al centro de Madrid , para poder pasear y ver tiendas. En concreto, tenía en mente un bolso de H&M que había visto en una revista (creo que woman, pero no estoy segura). Como es habitual con H&M, si ves alguna de sus prendas en algún lugar que no sea la propia tienda, nunca, nunca las encontrarás allí. Sé que me pasaré toda la temporada en busca del bolsito, y que no lo encontraré, pero soy inasequible al desaliento, así que espero algún día obtener como recompensa aquello que busco.

Tras el paseo tiendil frustrado y sin una mala bolsa que llevarme a la mano, fuimos hacia el restaurante Pink Sushiman, que es así:

 

pink-sushiman-conocenos

 

Aunque nosotros nos sentamos aquí:

 

 escamas-pinksushiman

 

Cambiad el cocinero japonés, por una cocinera (también japonesa) y tendréis una vista igual a la nuestra mientras comíamos. Por si alguien no conoce este restaurante, os diré que se trata de un restaurante japonés que se dispone sobre una barra giratoria alrededor de la cual se sientan todos los comensales. El cocinero va preparando platos a la vista de todos y cuando los termina, los coloca en un  cuenco y los dispone sobre la cinta. Si cuando pasa ante tus ojos, te atrae, pues lo coges y a comer. Dependiendo del precio del plato, el borde de éste es de un color u otro, de modo que al finalizar, el camarero suma el número platos y sus precios y te dice cuánto es. También puedes pedir platos calientes a la cocina o sopas. Si pides sopa de miso o agua, sólo te cobrarán el primer plato o vaso, los demás son libres.

Nada más sentarnos, apareció por la puerta un japonés muy bien vestido al que sentaron a mi lado. Yo oscilaba entre la emoción de comer en un japonés al lado de un japonés y el pánico a hacer el ridículo con los palillo. Disimuladamente, le observaba para aprender. Lo más sorprendente, aunque obvio, era la rapidez con la que comía. Eso sí, fue de lo más educado y no me miró con odio por lo pesada que resulté.

Tras la comida, seguimos paseando, haciendo tiempo hasta que comenzara la película. Como la temperatura era estupenda, finalmente terminamos en una terraza al lado de los cines Ideal. La elección de los cines era clara, ya que teníamos especial interés en ver la película en versión original. Llegada la hora, entramos en la sala y nos preparamos para pasar un buen rato.

 

vicky cristina barcelona1

 

Personalmente la película me gustó bastante. No es lo mejor de Woody Allen, pero sí es divertida y muy por encima de otras de la cartelera. Además, Allen es digno de admiración, porque a su edad y con su ritmo de trabajo (prácticamente una película por año), hacer películas de calidad tiene un mérito enorme. Ni el mejor director del mundo sería capaz de hacer una obra de arte por año, pero lo que hace está bien resuelto y yo, como espectadora, agradezco este tipo de cine, sencillo en su planteamiento pero pensado e ingenioso.

Penélope Cruz está soberbia, y sus peleas con Bardem son impagables. En definitiva, buen cine. Eso sí, la película no tiene sentido si no es en versión original, aunque tengo curiosidad en ver cómo resolverán algunos de los diálogos que doblados pierden todo su sentido.

Tras esto, volvimos para casa.

Fue un buen sábado. Lástima que después siempre llegue el lunes.

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Tengo que agradecer, emocionada, el premio que he recibido de manos de Fashion Victim.

 

premio al mejor consejo

 

Es el premio al mejor consejo por el post sobre el fondo de armario para una adolescente.

Sin lugar a dudas, es el premio que más me ha emocionado, ya que es un premio a un post que yo he escrito y eso es para mí muy importante. Muchísimas gracias, de veras.