Propósito de enmienda

Miércoles, 19 agosto 2009

 

Ya estoy aquí de nuevo. ¡Y cómo me está costando el regreso! Para mí los veranos suelen ser una época, cuanto menos, rara, y éste está siendo de lo más complicado.

He estado unos días de vacaciones en las playas de Levante, lo cual, lejos de suponer una pausa, se me ha hecho un poco cuesta arriba. Y es que estoy acostumbrada a ir de vacaciones a lugares frescos, de modo que parece que el verano se me hace más breve cuando regreso a casa, pero este año había que plegarse a los deseos familiares y tengo la sensación de estar viviendo un verano eterno. Ya sé que soy de las pocas a las que les espanta el verano, pero es así. Me muero por un poco de brisa y una manga larga.

Con miras puestas en el año nuevo (lo siento, pero soy como una niña pequeña, que cree que el año nuevo empieza en septiembre), estoy haciendo una lista (cómo no) de todas las cosas que voy a cambiar/mejorar/iniciar:

 

1. No comprar nada que previamente no haya provocado un deseo meditado. Me explico: soy de las que compra por calentón y luego me encuentro con el armario lleno de cosas que no quiero o no me gusta ponerme. Quiero cambiar eso. Ya que comprar por necesidad es una ilusión que no voy a cumplir (si lo hiciera no me compraría nada en años), al menos, voy a meditar mis deseos. Iré a la tienda, veré lo que hay, me iré a mi casa, y soñaré con ello. Si lo recuerdo varios días después, merecerá la pena la compra. Comprar con más cabeza y menos corazón, vamos.

 

2. Renovar mi ropa interior. Dicen que en épocas de crisis, compramos más ropa interior porque, ya que no salimos, al menos sentirnos bien en casa. Pues yo voy a hacer lo propio. Los chicos de women´s secret tienen algunas propuestas geniales. Aquí, algunas, aunque os recomiendo pasar por la tienda:

Web1

 

3. No separarme de la cámara de fotos. Quiero hacer un blog un poco más visual. Quiero enseñar lo que veo. A ver si lo consigo.

camara de fotos xacti Esta es mi cámara. A ver si le saco partido.

4. Más cultura, menos centro comercial. Madrid es una ciudad viva, llena de cosas interesantes. Y tengo que verlas todas (bueno, las que me de tiempo). Y como me voy a llenar la camarita a todos sitios, también lo voy a enseñar todo aquí.

 

mercadosanmiguelEsta es mi primera visita pendiente, que aún no lo conozco (¿cómo puede ser?) 

5. Se avecinan cambios en el blog. Grandes cambios. Tengo al informático haciendo horas extras para darle un giro a todo esto. Espero que guste…

 

¡Tengo las pilas cargadas así que nos vemos por aquí!

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Definitivamente, no sé comprar ropa de verano

Miércoles, 22 julio 2009

 

Cada año me ocurre lo mismo. Llega la privamera y las tiendas se llenas de cosas nuevas, más coloridas, más llamativas, pero como en la calle aún hace un frío que pela, pues me niego a comprarme nada hasta que verdaderamente lo necesite. Luego, en mayo comienza a hacer calor y pienso “bueno, ya estamos en mayo, quedan dos días para las rebajas. ¿Para qué vas a comprar algo ahora que dentro de un mes costará la mitad” y no me compro nada.

hermes fall 09 1

Y por fin llegan las rebajas. ¿Y qué me compro en las rebajas? Pues una chaqueta estupenda para cuando refresque, que está prácticamente regalada, unos vaqueros estupendos que están a precio de saldo, un bolso negro, bandolera, porque he visto en woman (que trae todo un avance de temporada) que será lo más cuando pase el calor…

Total, que sigo teniendo el armario lleno de trapos que tienen más años que yo o de prendas que, en un rapto de sensatez he comprado, más por obligación que por el placer de tener cosas nuevas y de las que me canso nada más ponérmelas un par de veces.

miu miu fall 09 1

¿Por qué me ocurre esto?

La ropa de verano siempre me parece, comparativamente, mucho más cara que la de invierno. ¿Por qué comprarme un vestido mínimo, con un corte sencillísimo y sin apenas tela por treinta euros, cuando la chaqueta de al lado cuesta lo mismo, llevando tras de sí mucho más trabajo? Y claro, termino con la chaqueta en la bolsa y el vestido se queda en la percha de la tienda.

Luego está la duración de la ropa en verano. ¿Cómo voy a gastarme sesenta euros en unas sandalias, si sólo me van a durar una temporada? ¿No será mejor invertir en unas buenas botas que durarán mucho más? Porque yo soy de las que destrozan sistemáticamente los zapatos de verano y tiene zapatos de inviernos prácticamente eternos.

miu miu fall 09 2

Encima este año parece que las tiendas se han puesto en mi contra, llenando los escaparates de ropa más propia de invierno que de verano ¿Cuántas botas hemos visto, y cuánto punto grueso y cuanta manga larga? ¿En serio son las rebajas de verano? Porque yo empiezo a dudarlo…

Y por si faltaba algo, este año no me apetece nada el color. Como mucho estoy llevando prendas lisas, sin estampado, y en la mayoría de los casos, estoy optando por el negro. Creo que es un intento de ignorar el verano, aunque caigan cuarenta grados en la calle.

hermes fall 09 2

Porque a mí el verano no me gusta. Nada. Sé que es una confesión nada popular, cuando todo el mundo lo adora, pero yo soy así.

Y mientras llega, seguiré ojeando el woman, soñando con estrenar todas las cosas que me he comprado en las rebajas de verano y que son todo menos de verano. Sólo espero aprender para el próximo año…


Jazz, baby, Jazz

Lunes, 15 junio 2009

 

En días como hoy, calurosos pero con nubes amenazando lluvia durante todo el día, me surge la duda de qué colocarme en los pies, algo que no me mate de calor, pero que si la nube decide descargar, al menos no me moje demasiado los pies.

Hace un tiempo, vi esta foto en The Sartorialist y caí rendida ante su encanto:

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Siempre me han emocionado los zapatos de cordones, con un toque masculino, para dar un contraste gracioso a una imagen muy femenina. Como dirían aquellos que me conocen, muy de mi estilo.

Tras mucho buscar y buscar, terminé encontrando mis zapatos ideales en el sitio más insospechado, durante un fin de semana en la playa. Y siempre, en días como éste, me coloco mis zapatos de jazz y me siento elegante y divertida. Que unos simples zapatos sean capaces de hacer algo así, no tiene precio.

Y  veo las fotos que esta semana ha publicado The Sartorialist y me reafirmo en mi enamoramiento:

 

Governor's Island 1

Governor's Island 2

Governor's Island 4

 

 

 

Así que miro hacia abajo, veo esto…

 

DSC02055

 

Y sonrío.

 

¡Feliz semana!


¿Es un poco demasiado caro?

Jueves, 7 mayo 2009

 

Ando un poco mosqueada con la colección veraniega de Matthew Williamson para H&M. Como ya sabéis todos, ya ha habido una primera colección cápsula que, como suele ser habitual en este tipo de colecciones, es algo más cara que lo que suelen ser los precios habituales de la tienda, pero tiene el aliciente de ser una colección bastante exclusiva que sólo está disponible en unos pocos establecimientos y con un número de prendas bastante limitado.

Pero la colección de verano iba a ser algo más generalista ya que se iba a vender en muchas más tiendas (en el de mi barrio no llegará, es lo que tiene ser de las afueras…) Pero, pese a esto, los precios me han parecido bastante excesivos.

Os pongo algunos ejemplos:

 

Top 59.90 euros:

coleccion matthew williamson HM verano 3

 

Túnica 79.90 euros:

coleccion matthew williamson HM verano 4

 

Blusa de seda 79.90 euros:

coleccion matthew williamson HM verano 5

 

Vestido 69.90 euros (mi preferido):

coleccion matthew williamson HM verano 8

 

Bolso, 79.90 euros (¿En serio ese bolso vale casi ochenta euros? Parece sólo de lona, si nada especial…):

coleccion matthew williamson HM verano 6

 

Y la madre de toda la colección, que me parece una carestía de vida. Vestido de seda, 299 euros

coleccion matthew williamson HM verano 2

 

Estaba convencida de ir a por el vestido de setenta euros. Llevo enamorada de él desde que lo ví por primera vez, pero me da dolor de corazón pagar ese dinero por algo así, que no deja de ser un vestido como muchos otros que hay en esta época en casi todas las tiendas.

Así que os pregunto directamente a vosotros:

¿No os parece demasiado estos precios?

¿Se animará la gente, que en su mayoría desconocen a este diseñador (y aún conociéndolo), a pagar ese precio por esas prendas? No hay que olvidar que es un H&M.

Y conjeturemos…

Teniendo en cuenta las alturas de la temporada, ¿Cuántas prendas llegarán a las rebajas?

No quiero ser agorera, pero la colección de Madonna, bastante más económica que ésta y con un trato similar, llegó a estar al cincuenta por ciento de su precio. ¿Ocurrirá con ésta algo similar?

Eso sí, una buena noticia para los chicos, la colección masculina me ha parecido bastante más económica. Y me gusta especialmente esta camiseta, que sólo cuesta 19.90 euros.

coleccion matthew williamson HM verano 9

 

¿Será que me pilla un poco tacaña?

También puede ser…


¿Será muy hortera?

Martes, 28 abril 2009

 

La historia comenzó como una tontería, como un flechazo de esos que me dan a mí tan a  menudo, viendo algo en alguien y dándome cuenta de que mi vida no tiene sentido sin ese algo. Los caprichosos ya sabéis cómo funciona el cerebro de un caprichoso y los que no lo sois, no sabéis la suerte que tenéis.

Pero claro, hay caprichos y caprichos. Hay caprichos de esos que tú misma te dices “si me compro esto, voy a ser la envidia del portal, del barrio y hasta del extrarradio”. Esos son estupendos porque te sientes genial contigo misma.

Luego están los otros. Esos caprichos irracionales, en los que hasta tú misma intentas justificar lo injustificable, los que en el fondo dudas de que, en el improbable caso de que los lleves a cabo, serás una rara, en el mejor de los casos o una hortera redomada, en el peor.

El tema surgió del modo siguiente:

LLevaba un tiempo pensando en comprarme un bolso que fuera pequeño y no me pesara ni me molestara. Pero ¿cuáles eran mis opciones? Pocas, la verdad.

Como en tantas ocasiones, de que mi visión ideal fuera una realidad tuvo la culpa SJP o Carrie Bradshaw o Patricia Field, que en el fondo es la que está detrás de cualquier cosa que salga en Sexo En Nueva York. Yo vi esta imagen y flipé:

 

riñonera carrie_bradshaw

 

¡Era justo lo que necesitaba!

Hace unos años, si existía un bolso hortera por excelencia ese era la riñonera. Así que, viendo la imagen de SATC, me pregunté ¿acaso era posible llevar una riñonera con dignidad?

Investigué un poco más y encontré el bolso en la página de Gucci:

 

riñonera gucci

 

E investigué un poco más y descubrí que el belt bag (las cosas como son, el nombre en inglés le quita las connotaciones negativas) costaba la friolera de 395 $. ¡Qué pastizal!

Pero como las desgracias no vienen solas, también descubro con horror, que no es Gucci la única casa que comercializa este tipo de artículos.

Los veo en la pasarela, de la mano de Etro:

riñonera etro

 

Los encuentro en Eluxury, firmados por Louis Vuitton:

riñonera LV

Viéndolos por todos lados, se me despiertan miles de dudas (bueno, quien dice miles dice dos o tres…):

¿Seré una adelantada a las modas y lo que es mi capricho hoy será la tendencia del mañana? (esto lo dice mi lado ególatra, el que intenta justificar lo injustificable)

¿Volveremos todos a colocarnos una riñonera? (yo no me la puse en su tiempo, así que sería mi oportunidad)

¿Es posible que un complemento con tan mala fama pueda revestirse de lujo y ser elegante?

¿Os colocarías una riñonera y saldríais a la calle?

Me lo estoy planteando seriamente, no os creáis…


Cosas para sonreir

Lunes, 6 abril 2009

1. Que la fecha de estreno de Sexo En Nueva York, la secuela ya esté fijada. En concreto el 28 de Mayo de 2010. Se rodará en Londres y, sí ya sé que queda una eternidad, pero sólo saber que finalmente volveré a verlas en acción, me hace feliz.

 

Sex_and_the_city_movie

 

2. Que con un poco de estilo, hasta la ropa económica puede ser elegante. Imágenes como la de Kate Moss en Nueva York, en la apertura de la nueva tienda de Topshop, en la que se codeó con lo más granado de la Gran Manzana, todas ellas con vestidos carísimos y Kate, más bonita que ninguna con sus vestidillos de Topshop, o de Michelle Obama con un vestido de H&M de no más de treinta euros, me hacen ver que la moda está ahora más al alcance de cualquiera y comprobar, una vez más, que el estilo no es cuestión de ceros en la cuenta, sino echarle un poco de imaginación.

 

kate moss en NY

¡El primero y el tercero me encantan!

 

             michelleobamahm

¡Yo juraría que este vestido lo he visto!

3. Que por fin, este sábado, he podido tener una buena sesión de cine. Llevo un retraso imperdonable en lo que a películas de estreno se refiere, así que soy feliz viendo Slumdog Millonaire, que por otro lado, es una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. Te deja una sonrisa en la cara, lo que parece imposible con la temática que maneja. Eso sí, no es apta para aquellos que, como yo, son de mente débil y cualquier canción pegadiza se les engancha y ya no pueden dejar de tararear. La canción de la última escena es mortal. Aún hoy sigo con ella.

 

slumdog millionaire

 

4. Que he hecho una limpieza profunda en mi armario. Creo que ya lo he dicho alguna vez, pero me encanta colocar mi armario (un día le voy a dedicar un post a todo mi proceso, aún a riesgo de quedar totalmente de atar). Sacar la ropa, colocarla, volverla a poner en el armario… y tirar todo lo que no me gusta o llevo un siglo sin ponerme. Por fin el sábado me compré los vaqueros, de Hugo Boss, y también cayeron otros negros de Zadig & Voltaire y un vestido de Pepe Jeans. Todo en Las Rozas Village (por cierto, lo del descuento de diez euros por tus viejos vaqueros fue el mayor timo al que me han sometido en años, finalmente no valía para casi ningún modelo. Una estafa total).

El caso es que, tras ordenar y colocar las cosas nuevas, he llegado a la conclusión de que, hasta que no llegue el verano no me voy a comprar nada más. Espero cumplir mi palabra hasta las rebajas de Julio, con la salvedad de la colección de Mathew Williamson para H&M, en la que seguro que caeré. Y no me refiero a la primera colección, ésa de la que ya he visto precios escandalosos y por la que no pienso ni acercarme, sino la segunda, la de las masas. Claro que tengo que ver yo con estos ojitos que se tiene que tragar la tierra que en el cutre H&M de mi barrio traen esa colección. Y lo dudo bastante.

       hm-matthew-williamson

Me muero por este conjunto pero va a ser que no

5. Me tomo las vacaciones de Semana Santa. No, no me voy a ningún sitio, qué más quisiera yo, pero voy a intentar hacer cosas que tengo aparcadas desde hace tiempo, como leer el libro que empecé y no he continuado, escribir más que nunca, pasear… y sobre todo, relajarme. Partiendo del hecho de que yo nunca me relajo, espero conseguirlo aunque sea un poco.

¡Feliz semana!

Fotos: Trendencias, Compradicción, Fabsugar, Chillpilgrim


¡Unos vaqueros, por favor!

Lunes, 9 marzo 2009

 

Quiero comprarme unos vaqueros. Quiero unos vaqueros que sienten bien, pero tampoco quiero arruinarme. En una temporada como la que está comenzando, en la que parece que el denim será el tejido de moda, yo quiero unos vaqueros simples pero agradecidos, de esos que sólo con colocártelos, ya te ves mejor. Parece una misión sencilla, pero no lo es tanto.

Cuando yo tenía quince años, el tema era muchísimo menos complicado. Que querías unos vaqueros, pues tenías dos opciones principales: o ibas a Zara y te comprabas unos normalitos (entonces Zara no tenía la variedad que tiene ahora, eran vaqueros rectos y ya está) o te comprabas unos Levi´s. En la zona en la que yo vivo, había una solución intermedia: comprar unos Lee, y es que la fábrica de Lee estaba realmente cerca de mi casa y tenían una tienda de fábrica en la que vendían los Lee a bajo precio. Pero en esa época, al menos por aquí, tener unos Lee era aún peor que tener unos de Zara (cómo han cambiado las cosas).

     vaqueros lee

¡Cómo podía odiarlos tanto, con lo bien que sientan!

Lo máximo de lo máximo eran los Levi´s 501 etiqueta roja. Si tenías una etiquetita roja asomando del bolsillo trasero del pantalón, eras directamente el rey del Mambo. Yo soñaba con unos, porque lo máximo a lo que había llegado eran unos Levi´s  rosas de etiqueta naranja heredados de mi prima. Pero eso no era suficiente. La solución parecía clara: ir a la tienda y comprar unos Levi´s, pero no era nada fácil llevarla a cabo. Entre mis pantalones soñados y mi escuálido trasero (entonces, claro) había un muro insondable: mi madre. Ella no concebía que existieran tipos de vaqueros, los vaqueros eran vaqueros y ya está. Si quería, me compraría unos de Zara, y si no, iríamos de Lee y me compraría unos allí. No consigo recordar cómo, la terminé liando convenciendo para ir a la calle Arenal para mirar lo que allí había. Tampoco sé muy bien cómo pero conseguí convencerla de los que mejor sentaban eran los Levi´s. Eso sí, no fueron etiqueta roja, sino naranja, aunque a mí, esa victoria me supo a gloria.

 

        etiqueta levis

¡Yo quería esto!

Un par de años después viví una época dorada en cuanto a los vaqueros. Mi padre tenía un amigo en la base americana, y le sacaba los vaqueros a precios ridículos. En ésa época, todos mis vaqueros fueron Levi´s, al fin. Como no me gustaban los vaqueros azules sin lavado, y todos los que salían de allí eran así (tampoco existían tantas variedades de lavado como ahora) yo los hacía de todo para que fueran más claros. En esa época tuve unos calcados a estos:

     vaqueros balmain

 Juro que tuve unos igualitos que éstos

Pensándolo detenidamente, los vaqueros han sido la pieza clave de mi vestuario durante toda mi vida. Salvo una época aciaga de trabajo en oficina, en la que el jefe nos prohibía su uso, han sido mi ropa de diario más utilizada. Aún hoy.

Es por eso que quiero unos vaqueros que sienten bien y, aunque no quiero dejarme el sueldo, no me importa hacer una inversión inteligente.

La culpa real de todo esto la tiene una chica a la que ví en el aeropuerto de Barajas con destino a Londres y con la que compartí vuelo. Llevaba unos pantalones vaqueros que le sentaban de cine. Creo que no he mirado nunca el trasero de una chica tanto, como se lo miré a esa chica. Finalmente, pude ver que se trataba de los vaqueros Wonder de la marca portuguesa Salsa.

          

                 vaqueros salsa wonder

Aunque no me queden como a ella, si me quedan la mitad, me conformo

Estos vaqueros prometen maravillas con la figura de la mujer y doy fe de que, al menos en el caso de la chica del aeropuerto, era cierta cada palabra. Pero claro, como no son unos vaqueros regalados, tampoco quiero arriesgarme sin probar nada más.

Pero ¿habéis visto la cantidad de marcas de vaqueros que existen? Yo, que estoy suscrita a varias empresas de venta on-line, tipo Privalia o Vente-privee, recibo cada día inicios de ventas de marcas de las que ni siquiera había oído hablar.

Por otro lado, está la evidente tentación del low-cost. No hablo de Blanco, que esos ya los he probado y tienen el don mágico de estirar y encoger día a día: los compras pequeños y días después terminas con ellos en las rodillas. Sin embargo, los de Mango no tienen tan mala prensa. Los que los han usado dicen que sientan bien y son más baratos que los de marca.

Imploro vuestra ayuda:

¿Qué hago? ¿Me compro unos vaqueros baratos y si hago una mala compra, al menos no me habré arruinado?

¿Compro un vaquero de marca reconocida, y lo miro como una inversión de futuro?

No me vale que me recomendéis marcas de doscientos euros, porque, por muy bien que sienten, no me los voy a comprar. Mi conciencia me impide gastar semejante dinero en un vaquero.

¿Y vosotros de qué sois, de low cost o de marca cara?