La chica más rápida en llevar las tendencias

Lunes, 31 agosto 2009

 

El sábado estuve de compras. Llevaba dos ideas claras: comprarme cosas que pudiera llevar ya (nada de chaquetas de cuero ni botas mosqueteras) y no caer en la tentación de las ultimísimas rebajas. Para ello había hecho una lista con las prendas imprescindibles sin las que mi vida no tendría sentido y me había mentalizado a conciencia.

Evidentemente, no cumplí con ninguna de mis promesas. Me compré una chaqueta que, aunque es tendencia de la próxima temporada (estampado de leopardo) rompió de golpe mis dos objetivos: siendo de manga larga, ahora mismo, con la que está cayendo por las calles, no hay ser humano que se la coloque (bueno, esto tiene sus matices, y luego diré  porqué) y encima, era de las últimas rebajas (me costó tan poco, que siento vergüenza al confesarlo)

Pero eso sí, me ha parecido una compra estupenda y estoy muy contenta. Ahora sólo queda esperar a que llegue un poco de fresco para poder estrenarla (¿se acabará el verano algún día o estaremos así en diciembre? Empiezo a tener mis serias dudas)

chaqueta print leopardo

Mi chaqueta es de tela, pero el estampado es parecido 

Pero, puestos a seguir las tendencias, esta mañana he encontrado a una chica a la que, sin dudar un instante, voy a nombrar mi heroína particular. Me explico: era una mujer de unos treinta y pico (soy mala calculando edades así que puede que tuviera más), con un tipo de escándalo y…

 

¡CON PANTALONES DE CUERO!

Quítala la chaqueta y la chica iba tal cual

En serio, ha sido verla y he sentido un cúmulo de sensaciones encontradas. Por un lado he sentido admiración y envidia porque, yo, que estoy deseando estrenar todo lo que me ha comprado de otoño, no tengo el valor torero de colocármelo aún, pero por otro, me ha dado tantísimo calor verla, que a poco caigo al borde de la lipotimia (que yo soy como una dama del dieciocho, que me caigo redonda a la mínima. Si queréis os lo cuento otro día).

Por si fuera poco, ahora siento una sensación similar a la frustración. Porque ya puedo yo ser la más modelna del barrio, ya me puedo leer todas las revistas de moda del mundo mundial, ya me puedo conocer al dedillo todas las tendencias que….

 

¡¡¡¡YA NO SERÉ LA PRIMERA EN MARCAR TENDENCIA!!!!

¡Feliz semana!

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Cosas curiosas que ocurren en la pasarela

Martes, 3 marzo 2009

 

¿Por qué llora una modelo?

En el desfile de Jil Sanders la modelo Auguste Abeliunaite apareció así:

tears_model_jilsander

Los publicistas de la firma de moda dicen no saber nada de lo ocurrido. Un trabajador del backstage dice que oyó a la modelo cómo se quejaba de los altos tacones, ya que hacía poco que se había roto un pie y temía que volviera a ocurrir. Puede ser, porque poco más se sabe.

¿Qué lleva a una profesional de las pasarelas a llegar a las lágrimas en mitad de un desfile?

¿Es más humano o más infantil llorar en mitad de un trabajo?

La imagen, sin duda es impactante y sorprendente. A mí, particularmente, me la hace la profesión de modelo mucho más cercana.

 

¿Es el vaso de café de cartón el nuevo objeto de moda?

Tras ver cientos de celebridades paseando con él por las calles de medio mundo, Dsquared2 lo incluye en su desfile:

 

¿Acaso Starbucks ha patrocinado el desfile? ¿O ha sido decisión de los diseñadores para darle un toque gracioso a su colección? ¿Lo incluirán en las tiendas en la próxima temporada como si de un bolso se tratara?

Particularmente lo veo una tontada muy grande, un modo sibilino de distraer la atención, aquello de que los arboles no dejan ver el bosque.

Postdata: para aquellos a los que les gustan los mercadillos y las gangas y tengan cerca Madrid, os recomiendo esto:

mercadillo primavera

También quiero mencionar a Botica Pop y a Casandra por los premios que me han dado. ¡Mil gracias chicas, por acordaros de mí!

Via catwalk queen, Style


San Valentín, Londres y algo de autobombo

Martes, 10 febrero 2009

 

Ya estoy de regreso. Más vieja pero más sabia, al menos ese es el consuelo que me queda. Febrero, pese a ser el mes más corto, es un mes de muchas fechas especiales y siempre termino cansada pero feliz. Ya he dejado atrás un par de días de lo más especial y todavía quedan mes por delante.

Antes de nada, tengo que advertir de que no celebro San Valentín. Respeto a todos aquellos que lo hacen pero personalmente creo que no tiene nada de diferente a otros días.

No obstante lo cual, éste sí que va a ser especial porque…

¡¡¡ME MARCHO A LONDRES!!!

Va a ser un viaje relámpago, sólo un par de días, pero estoy deseando irme para desconectar y espero pasarlo genial y sobre todo, ver muchas tiendas y comprar muchas cosas (sí, tengo mucho vicio, lo sé).

Además, tengo un aliciente añadido, y es que, según leí en el blog de Gaya, que para los que no lo conozcáis, os lo recomiendo mucho, mucho, resulta que Yves Saint Laurent va a celebrar San Valentín

¡REGALANDO BOLSOS!

Como muchos habréis leído, Stefano Pilatti publicará el día 14 de febrero el cuarto manifiesto de la firma, y qué mejor forma de celebrarlo que regalando bolsos con una llave USB en su interior con el manifiesto e imágenes de su nueva campaña.  Éste es el bolso que regalarán:

bolso ysl gratis

 

Se repartirán en las calles de París, Nueva York, Milán, Tokyo, Hong Kong y ¡En Londres! Sé que no conseguiré ninguno, pero dada la casualidad, podría también encontrármelos así por la calle. Sería un buen regalo de los Enamorados ¿no creéis?

Otra sugerencia para todos aquellos que no estén en una de estas ciudades y no quieran dejar pasar el día de los enamorados sin regalar algo a su amado/a o a sí mismos, que para qué engañarnos, es la persona más importante de la vida de cualquiera. Tiffany´s, aprovechando la ocasión, pone alguna de sus piezas a precios bastante interesantes. ¿La mala noticia? Es la web inglesa. Y la duda es si se aplicará al Tiffany que ya tenemos en Madrid. En cualquier caso, siempre es bonito ver joyas bellas a buenos precios:

Yo me quedo con esta pulsera, que de 125 libras pasa a 62.

pulsera tiffany

 

Si alguien, por algún casual pasa por la tienda en Ortega y Gasset, por favor que me informe de si aquí se están aplicando estos precios. Me plantearía seriamente un auto-regalo.

Por último, finalizo el post con un momento auto-bombo. Resulta que la web de Marie-claire, a través de Heidi, me ha realizado una entrevista. Me muero de la vergüenza pero no obstante, os invito a conocerme un poco más. Para el que le apetezca, pinche aquí.

 

P.D. Sigo aceptando todo tipo de sugerencias para mi microviaje a Londres. Si se os ocurre algún lugar imprescindible que no aparezca en las guías, por favor, contadme, que aún ando bastante pez. Gracias por adelantado.

EDITO:revisando la entrevista de Marie Claire me he dado cuenta de que en el apartado de los blogs must falta uno de los que nombré: el blog de Lujosabarcelona, que para mí es uno de los más importantes. No sé porqué no habrá aparecido, pero desde aquí, aunque sé que todos los conocéis, por si hay algún despistado/a, os lo recomiendo de corazón. ¿Será por ser un blog de otra revista? La verdad es que no lo sé, pero sabed que este blog de de lo mejor. Tenía que decirlo.


Las no rebajas

Lunes, 15 diciembre 2008

 

Afortunadamente, este blog es leído. Si fuera un video-blog, tendría que cerrar sin remedio. Estoy tan afónica que ni yo misma me escucho lo que digo, y como no estoy acostumbrada, me esfuerzo en intentar recuperar una voz que debí perder en algún punto entre el viernes por la tarde y el domingo, en este mar de compromisos que tiene la navidad, y más si, como es mi caso, tengo una familia que se empeña en nacer en estas fechas. Imaginad lo que supone unir a esta vorágine de cenas-comidas-quedadas, con amigos-familiares-compañeros, tres cumpleaños en menos de una semana, uno de los cuales se celebra en mi propia casa (y no es el mío).

El caso es que el fin de semana ha sido de lo más cansado. No me quejo, porque hubiera sido peor estar picando en una mina, claro, pero no poder parar a descansar ni un sólo momento me ha hecho empeorar en el catarro y así me veo ahora, ronca, con dolor de pecho y con mil cosas por hacer.

Aún así, he tenido un  poco de tiempo para darme una vuelta por algún centro comercial (el vicio es el vicio y hay que alimentarlo), porque el tiempo que hace no está para estar dando paseos por la calle. El caso es que hay un nuevo fenómeno, que no sé si será cosa mía o una certeza, pero que me ha sorprendido. Se trata de estas promociones u ofertas que plagan los escaparates de la mayoría de las tiendas. Legalmente no se pueden llamar rebajas, ya que este término está circunscrito a ciertas fechas concretas, pero la realidad es que, prácticamente todas las tiendas, ofrecen sus artículos más baratos. ¡Pero si hasta el Corte Inglés ha sucumbido a esta política, ellos que apuraban hasta el día 6 de enero para comenzar las rebajas!

 

                      rebajas elcorte

 

En algunos casos, como Cortefiel, las ofertas son asombrosas. A su campaña de finales de noviembre, que llevan al menos tres años haciendo, se les ha unido una serie de ofertas, que llegan a ser de más del cincuenta por ciento. Un ejemplo: una camiseta de la línea T, que antes costaba 35 euros, ahora estaba a 19 y otra que estaba a 25 ahora estaba a 9,90.

T-cortefiel-tienda

 

Otro caso diferente es el de Blanco, que ha mantenido una pequeña parte de sus productos al cincuenta por ciento durante toda la temporada y que cada domingo pone todos sus bolsos también al cincuenta por ciento.

¿Es este otro síntoma de la tan cacareada crisis? ¿De verdad han caído las ventan tan en picado que tienen que adelantar las rebajas?

Sobre todo, ¿qué quedará para las rebajas reales?

Yo, que me he prometido no comprar nada más hasta que llegue el seis de enero, estoy empezando a temer que no habrá nada tentador a esas alturas…

Y vosotros ¿habéis comprado algo en estas no-rebajas, o esperaréis a las sí-rebajas?

¡Feliz semana!


Es tonto, estúpido e inútil, pero lo necesito

Lunes, 3 noviembre 2008

 

Soy una persona muy caprichosa. Lo he sido desde siempre, y los años, no sólo no me han hecho madurar, sino que según en qué, lo han empeorado. A veces, la cabeza puede al corazón y suelo alegrarme del resultado, pero sólo a veces.

Las más, termino abocada a un capricho estúpido del que seguro me voy a arrepentir más temprano que tarde.

Y lo más curioso es que tiendo a justificar mis caprichos con razones de más o menos peso. Otras, sin embargo, es prácticamente imposible.

Mi último capricho es de traca. Es éste:

 

milla monogram canvas Pochette PM

 

Tiene el rimbombante nombre de Monogram Canvas Milla Pochette PM y como podéis observar, se trata de una carterita pequeña de Louis Vuitton. Y digo lo de pequeña, porque, aunque existe la versión ligeramente más grande, a mí la que me gusta es la pequeña, de un tamaño aproximado de 15 centímetros y medio por 9.

La culpa de mi capricho (los caprichosos somos así, le echamos la culpa al resto del universo, son los demás los que nos hacen caer) la tiene una española a la que vi con ella en un andén en Interlaken, Suiza. Era la mar de mona (la chica, claro) y llevaba un bolso de Loewe del que colgaba mi cartera. Además, había ido de compras, porque llevaba una bolsa de Prada. Fue verla y sentí como la envidia me subía desde los pies hasta la cabeza. Pero fue curioso porque, más que el superbolso de Loewe, o la misteriosa bolsa de Prada, lo que me conquistó fue la cartera que, a modo de bolsillo auxiliar colgaba de su bolso.

Y yo lo quise.

Después busqué y busqué en internet (bueno, no tanto, que está en la página de Louis Vuitton y en Eluxury) y averigüé que se llamaba Milla en homenaje a la artista multidiscipinar Milla Jovovich (lo de artista multidisciplinar lo leí en una página que la describía y me encantó) y que podía ser utilizado para llevar en la muñeca, en el hombro, como cartera de mano o como adorno para el bolso. Vamos, la mar de útil.

Pues no, no lo es. Eso me dice mi parte lógica y madura. Es demasiado pequeño y no cabe casi nada, y para llevar cosas ya tengo otros bolsos más grandes.

Además, como ya es obvio viendo de la marca de la que se trata, no es especialmente barato. En concreto, en Eluxury cuesta la friolera de 355$, algo así como 278,817 euros. Toda una ganga.

¿Es una estupidez derrochar ese dinero en algo así? Nuevamente mi yo lógico me dice que sí. Y sin embargo, es tan bonita y siento que la necesito tanto…. Es más, no puedo evitar pensar, cada vez que me visto, que ése sería un buen momento para llevar mi cartera.

Supongo que, finalmente, mi fiebre se pasará. Que algo más estúpido pero con suerte, más barato, se cruzará en mi camino y dejaré de pensar en la Milla.

Hasta entonces, sólo me queda respirar hondo y repetir, como si se tratara de un mantra:

 

“Es tonto, estúpido e inútil y realmente, aunque yo lo crea, no lo necesito”

 

Ayudadme a no sentirme la única caprichosa del mundo:

¿Cuál ha sido tu último capricho? ¿Caíste o resististe?

Yo creo que podré resistir y no caer en éste. O al menos, eso espero.

 

 


Un premio y un intento de ecología frustrado

Viernes, 8 agosto 2008

El miércoles estuve de tiendas. Aprovechando los minutos anteriores a la entrada al cine en el día del espectador (la economía está bastante achuchada y hay que intentar ahorrar de donde se puede), recorrí las tiendas del centro comercial, en la búsqueda de la rebaja más ínfima, que es la que se suele dar a estas alturas.

Decidí pasar a H&M, cómo no, aún a sabiendas de que sus rebajas suelen ser bastante decepcionantes. Desde principios de la temporada ando detrás de un collar con una bola plateada que he ido mirando y remirando y dejando nuevamente en su lugar, con la esperanza vana de que le llegara el ansiado 50 por ciento que lo llevaría a mi casa y a mi cuello. Ante mi indecisión, su decisión: quitarlo del estante y volverlo a sacar con la nueva colección. Sí, sé que por la miseria que costaba, debería habérmelo llevado en mayo, pero la posibilidad de una rebaja (que también hubiera sido una miseria) sacaba mi lado usurero a flote. El caso es que el miércoles le vi nuevamente brillando para mí en la sección de complementos y me dije “Nena, no te queda otra que comprarlo al precio original, que sino, al final te quedas sin él”.

Lo cogí, feliz de que al menos se hubieran dignado a recuperarlo para esta temporada y me fui a la caja. Como susurrando a mi oreja derecha, oí una vocecilla que me decía “Sé ecológica y llévatelo sin bolsa”. Esa voz era fruto de la insistencia machacona de todas las revistas de moda, que desde que descubrieron la palabra eco, ésta aparece incluso más que Chanel, o incluso que Poder, una palabra con la que parecen obsesionados. En todos estos artículos en pos de una vida más ecológica, que debo confesar que sólo hojeo, insistían en que nos lleváramos nuestras propias bolsas a las tiendas, para evitar las bolsas de plástico, tan horriblemente contaminantes y con las que se ahogan pajaritos y ballenas (ambos por igual).

Im not a plastic bag

Así pues, al ver a la dependienta sacar la bolsa para introducir el colgante, y dado su tamaño (y que pensaba colocármelo según traspasara la puerta) le dije “No me des bolsa, no me hace falta”.

Muy ofendida, me miró y me dijo “Lo siento, pero estamos obligados a dar bolsa”.

Yo, en un arranque de valentía (o insensatez, según se mire) le respondí “Pues qué poco ecológico”.

Ahí se desató la ira de la dependienta. “Señora, en H&M somos muy ecológicos en otras cosas, pero yo no puedo consentir que usted salga de la tienda con el producto en la mano”.

Yo pensé, “Si no va a ir en la mano, va a ir en el cuello”, pero la verdad es que no quise seguir teniendo una polémica estéril con una chica, que embebida del espíritu corporativo, ni siquiera iba a escucharme. Así pues, cogí el colgante, lo saqué de la bolsa, ésta la deposité en mi bolso y el colgante me lo coloqué.

Cuando llegué a casa, tiré la bolsa a la basura (a la de plásticos, por supuesto) y con ella se me fueron todos mis intentos de ser ecológica. Al menos, se me quedó la conciencia tranquila, pero eso no valió para mucho y lo siento por las ballenas y los pajaritos. Yo hice lo que pude.

Otra cuestión:  mi querida Thesil me ha honrado con un premio que me ha hecho una especial ilusión, ya sea porque el verano ha sacado mi lado tierno, o porque hacía tiempo que no recibía ninguno. Es éste:

otro_premio[1]

Mil gracias, Thesil. Yo, por mi parte, ya que Thesil ha premiado a casi todos los que yo premiaría, quiero entregarle este premio a Sa, por ser tan dulce, a Cyrano, por ser tan divertido, a David L., porque, aunque me temo que no es muy de premios, tiene el blog más adictivo de los que conozco y por último y sobre todo, a mi niña Namy, porque, aunque ya se lo entregó Thesil, nada es poco para intentar alegrarla en circunstancias como la suya.

Por extensión, quiero hacer mención a todos los que seguís por aquí en agosto, que visitáis este blog cada día y sobre todo, a los que comentáis. Os daría el premio a todos, pero sé que algunos no sois demasiado de estos temas así que os respetaré. Pero que sepáis que estáis premiados. Muchas gracias.

¡Feliz fin de semana!


Como lo prometido es deuda… más anécdotas vacacionales

Lunes, 4 agosto 2008

Lo dicho. En un principio, no sabía si escribir segunda parte, por miedo a resultar pesada con mis historias de vacaciones, pero los comentarios me han hecho cambiar de opinión. Así que, ahí va la segunda parte:

Peluquería de 1945: Una de las cosas más curiosas que visitamos en Suiza fue Ballenberg, que es un museo al aire libre, situado en un bosque con multitud de claros en los que han situado casas rurales procedentes de diferentes regiones. No son reproducciones, sino que se trata de casas auténticas, que trasladaron y situaron allí. De este modo, puedes entrar en cada una de ellas y hacerte una idea de cómo vivían en diferentes épocas y regiones suizas. Es sorprendente lo poco que se necesita para vivir, y ver cosas así  hace que te plantees multitud de cuestiones sobre la vida que llevamos actualmente. En una de las casas, concretamente la que era la casa del peluquero, también había una exposición de utensilios de peluquería antiguos. Me gustó mucho:

suiza7

Viendo estos utensilios, pude ver que en realidad, en lo básico, la peluquería tampoco ha avanzado demasiado

También había una reproducción de una peluquería de 1945:

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 Los maniquís son un poco escalofriantes, pero nada comparado con el aparato del fondo. Lo amplío en la siguiente foto.

suiza10 

Se me ocurren mil usos para la máquina, pero dudo que ninguno fuera legal ni ahora ni en la época.

 

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Intrumentos de tortura, perdón, de belleza al servicio de la mujer de la época, o las locuras que hacemos las mujeres por permanecer bellas.

 Playa de Zürich: Sí, ya sé que en Suiza no hay playas, pero eso no es obstáculo para los suizos. ¿Que no tenemos playas? Pues nos apañamos una y ya está.  Existe un parque llamado Zürichhorn Park, bastante grande y que tiene un lago en uno de sus extremos. Como el agua es potable y está muy limpia, a su alrededor han montado una especie de playa/piscina con sus duchas, su césped en el que tomar el sol, sus chiringuitos para comer y beber… Así pues, en días soleados, cuando acaban de trabajar, cogen el bañador y la toalla, comen algo en un puesto ambulante y ¡A ponerse morenos!  Y en los puestos ambulantes, nada de comida basura. Por supuesto, hay bocadillos, pero suelen ser vegetales o como mucho con carnes poco grasas, y los postres suelen consistir en boles de fruta. Así se explica la buena figura que lucen casi todos (además del uso de la bicicleta de la que hablé en el anterior post).

Dentro de este parque también hay una zona de juegos infantiles con arena de playa y fuentes de agua para que los niños se refresquen, pequeños estanques con peces y patos y el Chinagarten, un jardín chino cedido por la ciudad de Kunming, hermanada con Zürich. Es francamente bonito. Como no tengo fotos del Zürichhorn (todas las que tengo tienen “bicho” como decía mi profesor de fotografía, es decir, familia, y la verdad es que ahora lo siento, pero no caí), sólo puedo mostrar una foto del jardín chino:

jardin chino

El Zürichhorn es sólo un ejemplo de que el suizo, en verano al menos, vive en la calle. Las terrazas estaban llenas a rebosar, al mediodía todo el mundo comía por la calle, y los parques estaban llenos. Supongo que no siempre acompañará el clima, de hecho nosotros íbamos con la advertencia de que era época de lluvias, así que, cuando ven un rayito de sol, se vuelcan con él y se echan literalmente a la calle.

Aunque ya traté el tema turistas en el post anterior, se me quedaron un par de anécdotas curiosas que contar sobre ellos, de las miles que nos sucedieron a lo largo de los días.

La japonesa del moño: Si ya siento infinito no ser capaz de hacer fotos a las chicas y chicos con looks estupendos que paseaban en bici por todas las ciudades (fruto de mi  timidez enfermiza) y de no haber hecho fotos de la playa de Zürich (fruto de mi despiste habitual), más aún siento no haber fotografiado a una japonesa de cierta edad (lo siento, se me da fatal calcular la edad de los orientales) cuyo aspecto nos impactó tanto que dejamos de mirar escaparates para mirarla a ella. Su ropa era occidental y típica del turista, llevaba un bolso de tela vaquera de LV pero lo que nos dejó en el sitio fue su indescriptible moño. Era tan elaborado, con tantos bucles y con un tupé tan elevado, que supongo debió tardar horas en completarlo. Dedujimos que lo traía de casa y sólo se lo retocaba cada día porque hacer eso diariamente la hubiera dejado metida en la habitación del hotel todas las vacaciones. Curioso también que el hijo, que la sableaba sin pudor y que la hizo abrir el bolso infinidad de veces, iba a la última, con ropa de marca de la cabeza a los pies y jugueteando continuamente con su I-phone, de los que también vimos muchos (aunque yo me fijaba menos en ellos que en los bolsos, la verdad).

 Trato en LV: Con esa falta de pudor que te da el ir de vacaciones al extranjero, entramos en Louis Vuitton y anduvimos toqueteando el género. Lo que más me llamó la atención es que prácticamente no tenían ropa, sino espararates enteros llenos de complementos. Sólo un par de perchas con trajes de chaqueta languidecían al fondo, tristes y sólos. Me gustó ver, que al contrario de las chicas Zara, todas tan monas y estupendas, las Chicas LV, eran de lo más normal. De cierta edad, con algún kilillo adornando los huesos, bajitas… Sé que eso debería ser lo normal, pero me llamó la atención (quizás debo dejar de ir a Zara e ir más a LV para ganar confianza en mí misma). Pero lo que nos encantó fue el trato dispensado a una árabe que, con la mayor de las naturalidades toqueteaba los bolsos. Descaradamente comencé a observarla y ví como la dependienta se alejaba de ella. Pensé que iba a por otro bolso que no tenía a mano. Pues no: al momento se acercó con una tetera, un par de tazas y unas pastas. Me recordó a Pretty Woman y me hizo mucha gracia. Es lo que deberían hacer en Zara conmigo por el dineral que llevo invertido en el Imperio Inditex

Bueno, pues hasta aquí mis historias de vacaciones. Este fin de semana estuve paseando por las tiendas y viendo las nuevas tendencias del otoño, así que dejaré atrás los recuerdos del verano y pondremos la vista en el futuro, aunque aquí aún estemos muriéndonos de calor.

¡Feliz semana!