El ciclo de Roger

Miércoles, 29 octubre 2008

 

Cuando ví la película Sexo en Nueva York, aparte de quedarme literalmente loca con todos los modelitos que las cuatro protagonistas lucían y llegar a la conclusión de que Carrie realmente necesitaba el vestidor que Big le promete, pude observar que ciertas prendas, especialmente complementos, se repetían en varias escenas, supongo que con la intención de dar credibilidad a lo que parece ciencia ficción, y es que alguien pueda tener tantísima ropa y ser capaz de llegar a fin de mes.

El caso es que, entre los complementos más repetidos estaba un cinturón vintage que pertenecía al propio fondo de armario de Patricia Field, la estilista de la película. Era un cinturón negro, con tachuelas y que parecía ser el summum la versatilidad: lo mismo iba con un abrigo de pieles que con un vestido de flores. El cinturón fue bautizado con el nombre de Roger y es el que Carrie luce en esta foto:

 

Roger 2 carrie

 

Cuando salí de la película, lo primero que pensé es que tenía que hacerme con un cinturón que fuera tan versátil como ése, y si podía ser parecido, mucho mejor.

Y parece que este pensamiento pasó por la mente de varios cientos de mujeres, y Patricia Field, que como diría Di, es una estilista muy lista, aprovechó el tirón y lo puso de venta en su página web, al módico precio de 120$. Y la jugada le salió genial, porque actualmente aún está agotado.

Algunos meses más tarde, Blanco y Zara, que también tienen unos diseñadores muy listos (y muy copiones, todo hay que decirlo), decidieron incorporar su versión de los hechos a su colección. En este caso, al menos Blanco, por el módico precio de 9.95 €, que parece que no, pero supone un ahorro respecto al de Patricia, que será muy bueno, y todo lo que quieras, pero no deja de ser un capricho abocado a terminar pasando de moda más pronto que tarde.

De aquí a ver miles de cinturones Roger caminando a la cintura de todas las adolescentes españoles, hay un paso. El ciclo de la moda nace y muere en la calle, al menos, esa parece ser la teoría. Los diseñadores toman ideas de los trendsetters, la aplican a su propia visión y la muestran en pasarela, los más pudientes se hacen con estos diseños, que no dejan de ser la copia lujosa de lo que ya llevan los más modernos de las ciudades; las tiendas de moda low cost versionan las versiones del diseñador y en cuanto está de nuevo en la calle, muere de éxito.

Pero parece que Roger no está dispuesto a ser olvidado con tanta facilidad y va a luchar hasta el final. Por algo es un veterano.

Nuevamente, ha aparecido en la cintura de una famosa. En este caso, en la de Lauren Conrad en su aparición en el show de David Letterman:

 

roger lauren_conrad

 

¿Volverá a girar la rueda de la moda tras este salto? ¿Es una prenda que puedes encontrar en una tienda low cost lo más de lo más, aunque todo el mundo tenga acceso libre a ella? Y sobre todo ¿Será el suyo de Patricia Field o de Zara?

Yo, por si acaso, ya tengo mi propia copia. La de Blanco, de diez euros, que no está la situación para derrochar. Y pienso ponérmela, por supuesto.

Anuncios

La genialidad de Moleskine

Lunes, 27 octubre 2008

 

Antes que nada, lo primero es lo primero: mil gracias a todos los que os molestásteis en escribir un comentarios de ánimo la pasada semana. Aunque no podía responderlos, los he leído todos y no sabéis el bien que me han hecho. Sois lo mejor. Prometo ponerme al día con todos los blogs que tengo pendientes, creo que ha sido lo que peor he llevado en estos días, no poder leer nada en el ordenador. 

El sábado estuve de compras. Por fin dejé atrás los dolores de cabeza que me han tenido literalmente K.O. durante la semana así que me merecía un homenaje.

Entre la lista de cosas que tenía pendientes estaba comprar un cuadernillo o libreta que no fuera demasiado grande y de la que no terminara harta si tenía que llevarlo en el bolso. Para principios del próximo año, hemos planeado un fin de semana en Londres y quería algún tipo de libreta en el que, desde ahora hasta entonces, pueda ir anotando todos los lugares interesantes que la gente me comente y procurar no perderme nada, en la medida de lo posible y del tiempo escaso que tenemos. Como mucha de la gente que conozco ha ido ya a Londres y también leo las visitas que muchos blogueros ya han hecho, cada cual te va diciendo lugares distintos, y como mi memoria es bastante limitadilla, pues quería poder apuntarlo y llevármelo conmigo para el viaje. Sí, sé que aún queda una eternidad, pero soy de las que planifico los viajes al milímetro. Creo que en otra vida me debería plantear ser organizadora de viajes, porque  disfruto la planificación casi tanto como el viaje en sí.

El caso es que entre mis opciones preferidas estaba el hacerme con un pequeño moleskine. Los que utilizo para mi día a día son mucho más grandes y, además de la incomodidad de arrastraslos de un lado a otro, veía innecesario tener algo tan grande para el poco tiempo que tenemos en realidad. Supongo que a estas alturas del cuento todo el mundo sabe lo que son los moleskine. Por si alguien no los conoce, se trata de unas libretitas que tienen dos peculiaridades que las hacen únicas (aunque ahora haya copias por doquier):

-Tienen una goma que sujeta todo lo que puedas llevar “suelto”. Soy muy dada a guardar de todo en mis libretas así que la goma es algo muy útil para trasportarlo de un lugar  otro.

-Tiene un bolsillo interior para guardar hojas, papelitos y cosillas pequeñas.

Las moleskine tienen su propia historia, que no voy a desvelar por si alguien aún no la conoce, ya que es agradable leerla por primera vez en la separata que incluyen la propia libreta. Tan sólo diré que muchos personajes importantes la han utilizado, como Hemingway o Picasso y que existen diferentes modelos para diferentes necesidades.

Así pues, entramos en una Casa del Libro, que además de libros de lo más peregrino tiene una buena selección de moleskine. En un principio, mi idea era coger una que ya había visto, que era muy pequeñita y bastante económica, pero al volverla a ver inclumplía uno de los requisitos básicos: no tenía gomita.

Seguí buscando por ahí pero eran demasiado grandes….

Ya me veía siendo infiel y cogiendo una imitación, cuando de repente, ¡oh sorpresa! en una estantería que no había visto, encontré, no sólo lo que yo buscaba, sino algo aún mejor:

 

DSC01843

 

¡Habían hecho una moleskine de Londres! Tiene de todo: Callejero, plano del metro, páginas lisas, páginas con pestañas para ir ordenando los datos, ¡hasta post-it tiene!

Vamos, que parecía que me habían leído el pensamiento cuando la inventaron. Es tan genial, que vale cada céntimo que cuesta.  La tengo aquí a mi lado y soy más feliz que un regaliz.

Ahora sólo falta llenarla toda todita de las cosas chulas de Londres. Así pues, pido ayuda a todo el que lo conozca para apuntarlo en mi superagenda. Acepto sugerencias….

¡Feliz semana!


Por prescripción médica…

Miércoles, 22 octubre 2008

 

Tengo migraña. No sé si será el tiempo o el tiempo que hacía que no tenía migraña, el caso es que llevo todo el día tumbada, con poca luz y acompañada de té y pastillas (que no de pastas pequeñas, más quisiera yo).

Me siento así:

 

dolor de cabeza2

 

Lo peor de todo es que no puedo acercarme al ordenador más de diez minutos sin que literalmente me estalle la cabeza. Pero que conste que a ratitos he leído todos los comentarios y los agradezco y prometo responderlos como es debido. Lo que no he podido ha sido leer los posts que tengo pendientes, y como la tentación es demasiado grande, directamente he evitado el botón de favoritos en el que tengo todos los blogs que visito cada día. Pero prometo que será lo primero que haga cuando mi cabeza me lo permita.

Desgraciadamente es la herencia que me ha dejado mi madre. No he heredado tierras ni pisos en el centro, pero sí una cabeza que duele cuando le place y fastidia cuando se le antoja. No me queda otra que resignarme y tener paciencia, que es precisamente lo que más me falta.

Siento un post tan feo y tan poco glamouroso.

En cuanto me restablezca, seguiré dando guerra.

Corto y cierro.


Premios, memes pendientes y un look que va a ser que no

Lunes, 20 octubre 2008

 

Lo siento pero no. Mira que normamente esta muchacha me suele gustar. Es clásica pero suele tener toques divertidos y, aunque no los comparta sí puedo verlos interesantes. Pero esta vez no. Katie Holmes se presentó de esta guisa en un estreno de Broadway, con un diseño propio:

 

katieholmes_jumpsuitdesign

 

Aparte de la incomodidad de un mono de estas características (lo siento, pero siempre busco el lado práctico a todo), bombachos, encaje, blanco, negro… too much for me. Particularmente nunca me pondría algo así, aunque sobre gustos…

 

Segundo tema: la pasada semana, la Señorita Jara me concedió amablemente este premio:

 

Premio I_Love_Your_Blog

Por su parte, Fashion Victim, me otorgó éste:

 

Premio arbol de navidad

Ambos tienen en común las normas de los premios. A saber:

 

– Enlazar a la persona que nos invita

– Enumerar seis cosas sin importancia que nos hagan felices

– Hacer constar las reglas

– Elegir a seis personas que continúen con el desafío

– Avisarles con un comentario en su blog

 

Así pues, voy con las seis cosas sin importancia que me hacen feliz:

 

-Dormir sin tener que ponerme el despertador. No tener prisa en levantarme.

-Comer helado a deshoras (por la noche, por ejemplo).

-Hacer maratones de mis series preferidas. Me grabo temporadas completas y me las veo de un tirón. Tanto me he acostumbrado a verlas así, que si las veo semana a semana parece que no es lo mismo.

-Comprar las revistas de moda cada mes. No puedo evitar emocionarme en el camino pequeño que separa el kiosko donde las compro y mi casa. Y el ritual que supone abrirlas, prepararme un té y disfrutarlas en tranquilidad.

-Entrar en un cine. Ahora voy mucho menos, con lo que la sensación de las luces que se apagan y la atmósfera que lo envuelve todo es aún mayor, pero incluso cuando iba cada semana, ese primer instante era de mis favoritos.

-Leer los comentarios a mis posts. Soy como una niña pequeña. Cuando enciendo el ordenador tras haber publicado un post y veo que tengo algún comentario, lo disfruto como si fuera el primero del primer post que publiqué. Me sigue pareciendo increible que alguien se interese por algo que yo pueda escribir.

Sé que tengo que premiar a seis personas más por premio, así que lo “traslado” a todos mis enlaces de la parte derecha. Daros todos por premiados.

Y tercer tema: aunque sea con un día de retraso, nunca está demás poner un granito de arena por una buena causa:

 

lazo_rosa

 

Mi querida Lujosa ha escrito un estupendo post sobre el día contra el cáncer de mama, que para los que no lo hayan leído, es muy emocionante y bonito.  Leedlo, os gustará.

¡Feliz semana!


De censuras varias

Jueves, 16 octubre 2008

 

A estas alturas de la película no cuento nada nuevo al dar la noticia de la censura del cartel de Diario de una ninfómana por parte del Ayuntamiento de Madrid y la Cope. El cartel de la polémica es éste:

 

                     Diario de una ninfómana

Como de momento este blog no está censurado puedo exibirlo

 

La verdad es que la película no me llama especialmente la atención. Tampoco me la llamó la novela, ni su autora, que todo hay que decirlo, me parece pelín marisabidilla y  una listilla del tres al cuarto. Lo que me llama la atención es el hecho de que a estas alturas del siglo, y con todo lo que llevamos visto, algo así sea digno de atención, y más aún, de prohibición por parte de la Administración y la Prensa, al nivel que sea.

Cuenta el director de la película que ofreció cortar la imagen e incluso eliminarla por completo, pero no fue suficiente. Lo escandaloso era la palabra ninfómana y la protección que se pretendía salvaguardar era la de los niños. Y yo me pregunto: ¿Cuántos niños conocen el significado de la palabra ninfómana?  ¿A qué edad se conoce el significado de esa palabra?

A lo largo de los años, hemos visto estrenar películas y novelas con la palabra como Puta, coño, teta, huevos y demás lindezas en sus títulos. Que yo recuerde, desde que finalizó la dictadura, nunca había ocurrido esto. Y la verdad es que no lo entiendo.

Por otro lado, jamás el director y la productora se han visto en otra como ésta. Nunca una publicidad es  tan gratuita y consigue tan buenos resultados como la que resulta de una buena polémica. El director se está recorriendo todas las televisiones y radios, está contando su versión de los hechos y está consiguiendo que se hable de su obra en prime time y en todos los informativos, cuando de no haber sucedido el hecho, no hubiera pasado de nota de prensa minúscula sin más. Y eso, en los tiempos que corren, termina siendo todo un lujo.

Además, la censura consigue el efecto contrario, es decir que los enemigos del censor, que evidentemente los tiene, como todo político, le darán más publicidad aún a la situación. Por el momento, la Comunidad de Madrid ya se ha desmarcado y ha dicho que no tiene ningún problema ni con el cartel ni con el título. Al final, el censor se queda solo y con cara de tonto.

La misma semana me entero de que la publicidad de Eva Mendes para Calvin Klein, en concreto, su anuncio de ropa interior, ha sido censurado en las televisiones de Estados Unidos por ser considerado “demasiado picante” .

 

                 Eva_Mendes.calvin klein 

                       Eva, muy sorprendida por la noticia

 

Particularmente, no lo veo distinto a otros de la marca, debe ser que tengo el ojo hecho a este tipo de publicidad. Calvin Klein, que está ya muy habituado a este tipo de reacción, supongo que en el fondo, también estará encantado.

 

Ante tanta censura, no puedo evitar preguntarme

¿Realmente consigue los propósitos que pretende?

¿Termina siendo peor el remedio que la enfermedad, la publicidad obtenida gracias a la censura que el haberlo dejado correr?

¿El escándalo realmente compensa?

 

A mí, particularmente no me gusta nada que se censure nada. Y siempre preferiré un anuncio de una chica con poca ropa a una noticia violenta emitida en el informativo nocturno, en horario de máxima audiencia y sin aviso previo. Pero parece que eso sólo me escandaliza a mí.


Enésimo post sobre la vuelta de los ochenta

Martes, 14 octubre 2008

 

Sí, ya sé que me repito más que el ajo, que soy más pesada que un tanque en un párpado. Lo sé. Pero será que en el fondo de mi corazoncito me negaba a reconocer lo que es una evidencia. Esto no es revival, no es adaptación, esto es empeño en instalarnos en la década más hortera del pasado siglo. Y esto es tan evidente como que la Facchinetti está a la cola del paro (lo cual me parece de lo más injusto, aprovecho para decirlo y me quedo más ancha que pancha) o que Marc Jacobs debe ser descendiente de los escoceses porque en la vida había visto un tío más feliz con falda en toda mi vida (y, aunque me quede en franca minoría, debo decir que me encanta cómo le sienta).

¿Y a cuento de qué me da ahora por repetir lo de que los ochenta están aquí, yo que he negado la evidencia más veces que Pedro a Cristo (qué de colegio de curas me ha salido esto, ¿no?)?

Pues a que a los felices regresos de hombreras, baggy pants, colores fluor, y demás lindezas estilísticas, ahora hay que añadirle el regreso de un icono de la época: Grace Jones.

Para los no iniciados, os contaré que se trata de la tía más excesiva de la década más excesiva. O se la amaba o se la odiaba, o las dos cosas dependiendo del momento. Era ésta:

 

Grace Jones 1

 

Cantaba, actuaba, desfilaba, pero nunca dejaba atrás su papel de tía arrolladora. Debo confesar a que a mí, particularmente, no me entusiasmaba, es más, no me gustaba un pelo. Pero claro, yo era mucho más joven (un bebé, casi) y era tan radical como Grace. Y lo que no me gustaba, directamente lo odiaba.

¿Y a qué viene esta perorata sobre la Jones? Pues a que el pasado jueves, paseando por todos los blogs y webs sobre moda que suelo visitar, me la encontré, no una, sino dos veces seguidas y por dos noticias totalmente distintas. En ese momento caí del caballo como San Pablo (nuevamente colegio de curas), ví la luz y me dije:

“nena, no te empeñes, si Grace Jones vuelve a ser noticia, los ochenta han regresado sin remedio”

 

Prueba número 1. Portada de Dazed & Confused, modernidad de las modernidades. Si se sale en portada, es que estás ahí.

 

grace jones 2

Portada

Grace Jones 3

Imagen interior

 

Sé que no se le ve un pimiento la cara y que pudiera ser Grace Jones u otro cualquiera, pero si ellos dicen que es, pues yo me lo creo y conociendo a esta tía de tanto tiempo, aseguro que sí es.

 

Prueba número 2. Fiesta de la revista Q. En la que apareció tal que así:

 

Grace Jones 4 Q party

En plan, antes muerta que sencilla, o me pongo lo primero que encuentro en el armario

 

Si Grace Jones comienza a copar portadas y ser la invitada de honor de todo tipo de saraos, no me queda otra que la resignación.

Me voy al armario a ver si encuentro un buen par de hombreras, porque esto ya no tiene vuelta atrás…


Perlas de viernes: objetos que no son lo que parecen

Viernes, 10 octubre 2008

 

Como cada viernes, vamos con algo ligerito para ir haciendo cuerpo de fin de semana. Y eso que este fin de semana debería ser más largo de lo que realmente es, por aquello de que las fiestas de los domingos se trasladan  trasladaban a los lunes. Pero parece que esa sana costumbre ha caído en desuso y el día 13 será como cualquier otro lunes del año. Una pena.

Bueno, al turrón. Aquí presento dos objetos que no son lo que a primera vista parecerían. Está visto que el tema del reciclaje está haciendo estragos en el mundo. Además, ambos son de lo más económico. Para que luego la gente diga que no tenemos en cuenta la crisis.

1. El bolso calzoncillo: Mira que me parece fea esta palabra. Tampoco me parece mucho mejor la palabra bragas, pero desgraciadamente, este hermoso idioma que tenemos, también tiene estas cosas, y hay que llamar a cada cosa por su nombre. Os muestro la prenda-complemento:

 

bolso calzoncillo

Lo hay para todos los gustos: de arcoiris, de corazones de colores o de cerezas. Ante todo, variedad. El precio es una ganga, solamente 6.95 libras, y lo venden aquí. Yo creo que es lo que toda mujer ha deseado siempre llevar en el bolso: unos calzoncillos para guardar todo tu maquillaje. Pues los sueños se hacen realidad. Si lo utilizas como monedero, puedes comprobar el grado de discrección de cajeras y dependientas cuando lo saques para pagar. Según la cara de asombro con la que mire, podrás juzgar. Eso no tiene precio.

 

2. El Stiletto-sujeta puertas: Mucho más discretito, ya que sólo es para casa.

Vamos a ponernos en situación: llega el verano. Hay que abrir las ventanas para buscar algo de corriente (bueno, en mi caso, esto ya es ciencia ficción, sobre todo en agosto). Si hay suerte y sí hay corriente, corremos el riesgo de que las puertas comiencen a dar portazos. Eso a las dos de la tarde no conlleva demasiado problema, pero a las tres de la mañana puede suponer un alto riesgo de infarto. Y para evitar esto ¿quien no ha colocado un zapato sujetando la puerta?

Reconozcámoslo: eso queda fatal, es poco operativo, y continuamente nos terminamos chocando con él y mandándolo despedido al otro lado de la habitación. Por no hablar de cuando finalmente lo necesitas. ¿Qué pones en su lugar?

Pues aquí han encontrado la solución:

 

stiletto sujeta puerta

 

¿No digáis que no queda ideal? Lo hay en negro y en rojo y cuesta 8.99 $. Al menos, ganaremos en estilo.

 

¿Con qué os quedáis: con el bolso-calzoncillo o con el zapato-sujeta puertas (o con ninguno de los dos, que también puede ser)?

Feliz fin de semana.